Peña y AMLO, inamovibles

El segundo y último debate oficial entre los cuatro candidatos presidenciables se desarrolló anoche en términos que en primera instancia dejan inamovibles en sus posiciones de preferencia de voto a Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, mientras que Josefina Vázquez Mota se dedicó a atacar a ambos, y un Gabriel Quadri que se mostró combativo y perseverante en labrarse un perfil de ciudadano ajeno a la política.
Con un formato menos rígido que el primero, la confrontación de ideas fue esta vez más distendida y los abanderados partidistas tuvieron por lo mismo mayor posibilidad de exponer con amplitud sus criterios.
El priista Enrique Peña Nieto se alzó como el candidato de las propuestas y los compromisos, tras resistir los ataques directos de sus adversarios Josefina Vázquez Mota, del PAN, y Andrés Manuel López Obrador, de las izquierdas, quienes le atribuyeron supuestamente ser portador del regreso a “un pasado de corrupción”, en caso de ganar la contienda el 1 de julio entrante.
Dijo que su proyecto tiene por objeto que sean los mexicanos quienes ganen en la  próxima elección, que alcancen, señaló, beneficios en materia económica, laboral y de desarrollo personal, y se pronunció porque la democracia alcanzada hace 12 años se refleje positivamente en la vida cotidiana de los mexicanos:
“Vamos por un nuevo rumbo para México. El país no puede esperar más”, subrayó.
Vázquez Mota no llevó consigo, o no quiso lanzar los misiles que se suponía arrojaría sobre la cabeza de Peña Nieto, aunque junto con Gabriel Quadri de la Torre, el candidato presidencial de Nueva Alianza, mostró una actitud rijosa a lo largo del evento, sin presentar sustento alguno, como el que el mexiquense, de ganar la contienda, “pactará con el crimen organizado”.
Andrés Manuel López Obrador, por su parte, aprovechó este segundo debate y fiel a su estilo, prácticamente no volteó a ver a Josefina Vázquez Mota, sino que centró su participación en Peña Nieto, a quien atribuyó las mayores faltas e incumplimientos como gobernador del Estado de México.
Esta fue la última ocasión en que los cuatro candidatos a la Presidencia se ven las caras de manera frontal; las votaciones tendrán lugar dentro de tres domingos exactamente. Y al final del debate, Peña Nieto reiteró su negativa a participar en el debate convocado por el movimiento Yo Soy 132 para el próximo día 19.
Sin llamarlo por su nombre de manera explícita, Peña Nieto se refirió a López Obrador  como “intolerante” y eventual transmisor del populismo en el país, mientras que a la panista Vázquez Mota la acusó de “falta de capacidad para construir acuerdos”, desde la posición de privilegio que tuvo como coordinadora del PAN en la Cámara de Diputados:
“Josefina, no reparta usted culpas por lo que no supo hacer”, le soltó casi al final del debate.
Frente a la acusación blanquiazul, anunció que promoverá reformas legales para impulsar la iniciativa ciudadana, impulsar las candidaturas independientes y la consulta popular.
Peña Nieto fue durante el debate el único de los contendientes que llamó a “una reconciliación nacional” después del 1 de julio, lo que implica dejar de lado las diferencias entre partidos y ofrecer espacio a las coincidencias “para retomar el rumbo de crecimiento del país”.
Y es que Vázquez Mota, a lo largo del debate que se prolongó por espacio de 135 minutos y tuvo como sede la Expo Guadalajara, “tundió” al mexiquense con la acusación de que las principales reformas estructurales necesarias para el país, como la laboral, la energética y la hacendaria, fueron detenidas por “cálculo político” de Peña Nieto, quien buscaba ya la candidatura presidencial de su partido.
En una lucha ruda protagonizada por los cuatro abanderados presidenciales, el aspirante tricolor, tal y como lo había adelantado por la mañana, privilegió sus propuestas de gobierno pero no abandonó su derecho a responder categóricamente a cada ataque de sus adversarios.
Garantizar la paz, la tranquilad y recuperar la libertad de los mexicanos secuestrada por el crimen organizado; elevar la calidad de vida en el país a través de más empleos mejor pagados; elevar los niveles de educación, y elevar el empleo, cerrar la brecha a la corrupción y la impunidad, ofreció  el ex gobernador mexiquense ante el acoso de sus contrincantes.
A lo largo de dos horas y 15 minutos que se prolongó el segundo debate organizado por el IFE en la Expo Guadalajara, Peña Nieto, puntero en las encuestas sobre preferencias electorales, se convirtió en el blanco de sus contrincantes, quienes le recordaron sus vínculos con priistas supuestamente coludidos con el narcotráfico, a lo que el aspirante presidencial del tricolor respondió que él representa “al nuevo PRI que le dará un nuevo rostro al país”.
Por la mañana, Peña Nieto publicó en su página de internet que durante el debate privilegiaría su propuesta y compromiso para encabezar el gobierno de la República en el periodo 2012-2018, pero sostuvo que estaba preparado para repeler los ataques, lo cual horas más tarde cumplió cabalmente.

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