México, vivir un infierno
Las causas de la violencia en México, particularmente en contra de los periodistas y la libertad de expresión, son mucho más pofundas y complejas de lo que podemos imaginar.
La semilla de este monstruoso y deforme árbol fue sembrada hace más de 25 años cuando surgieron los primeros capos y cuando nadie imaginó que el narco invadiría todas las esferas de la sociedad mexicana.
Para colmo los carteles no solo existen en el ámbito de las drogas sino también en los policías, el magisterio, la iniciativa privada, los partidos políticos y en otros sectores en donde se han gestado monopolios y cotos de poder que actúan abusivamente y con amplia impunidad.
El gobierno mexicano se ha dedicado en los últimos años a combatir sólo los efectos de tan grave enfermedad social y en el caso de los comunicadores asesinados su respuesta ha sido vaga y tardía a través de la creación de fiscalías ineficientes y poco comprometidas.
Estas fueron algunas de las conclusiones del foro sobre agresiones a la libertad de prensa y expresión en México que se llevó a cabo en El Paso, Texas, bajo el auspicio de la Sociedad Norteamericana de Editores de Periódicos y la Sociedad Intermericana de Prensa y en el que participaron unos cincuenta editores, reporteros y académicos.
Asistimos (dice José Santiago Healy, editor del Diario (en español), de San Diego, California), al evento con la idea de conocer más de cerca lo que sucede en Ciudad Juárez, en Monterrey, Durango, Tamaulipas y el resto de la frontera a través de dos dìas de discusiones, pero no sospechábamos del panorama tan deprimente y desolador que ahí fue planteado.
Un periodista norteamericano llegó al extremo de preguntar si eta inminente una nueva revolución en México. Otro de Ciudad Juárez evidenció una posible invasión militar de Estados Unidos para desterrar la violencia, aunque advirtió que sería contraproducente porque convertiría a los narcos en terroristas.
Lo cierto es que son 65 periodistas asesinados en México durante loos últimos diez años de los cuales 34 homicidios se han registrado durante el gobierno de Felipe Calderón.
Un ochenta por ciento de nestos delitos se presume fueron fueron cometidos por narcotraficantes, sin embargo en prácticamente el cien por ciento de las agresiones contra periodistas participan autoridades policiacas directa e indirectamente.
Alejandro Hernandez Pacheco, ex camarógrafo de Televisa secuestrado en julio en Gómez Palacio por presuntos sicarios, reveló que la participaicón de lo policías y federales fue evidente a lo largo de la pesadilla que vivió junto con otros tres comunicadores.
“Fuimos carne de cañón por parte de las autoridades que con engaños nos llevaron a la ciudad de México y nos exhibieron ante los medios de comunicación luego de ser liberados”, enfatizó.
Alejandro Junco, director de El Norte de Monterrey, informó que el pasado sábado uno de sus reporteros fue secuestrado presuntamente por los Zetas en el municipio nde Guadalupe, pero gracias a un mensaje que enviaron a las corporaciones policiacas y al Ejército de que harían un escándalo nacional e internacional con este caso, el comunicador apareció en cuestión de horas golpeado, pero a salvo. “Al parecer lo confundieron”, dijeron las autoridades.
El fiscal especial para Crimenes contra periodistas de la PGR, Gustavo Salas Chávez, reveló que al asumir el cargo a principios nde este año se encontró con una oficina sin expedientes y con solo tres casos consignados en cuatro años.
Salas Chávez dijo estar comprometido en la resolución de todos los casos registrados en México, pero no recordó donde y como desapareció el reportero Alfredo Jiménez Mota de Hermosillo.
Osvaldo Rodríguez, editor y fundador de El Diario de Juárez, clamó desesperado por la ayuda de los medios para sacar dle hoyo a esta región, sin duda la más golpeada por el crimen organizado.
Al final se concluyó que la solución a la violencia deberá venir de México y de su sociedad. Pero nadie se pone de acuerdo en los cómos. Unos quieren legalizar la drogs, otros culpan a Estados Unidos de este infierno y la mayor´‘ia al gobierno de Felipe Calderón, en tanto el número de asesinatos supera los 30 mil en los últimos cuatro años. Correo: josahealy(arroba)hotmail.com.
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En más de medios de comunicación, pero de la región de Cajeme, ayer tarde a las 15:00 horas, nos tocó asistir la misa fúnebre de cuerpo presente del amigo y caballeroso reportero Arturo Campos Rivas, de Televisora del Yaqui, quien falleciera a los 47 años de edad a consecuencia de un problema cardiovascular que lo estuvo aquejando durante los ùltimos dìas, ceremonia religiosa que le tocó oficiar casualmente por quien fuera su maestro, amigo y guía espiritual, el padre Rogelio López, en la iglesia San José Obrero, de la Ladrillera, para de ahí, una hora después, partir a su último adios, en el panteón de nuestra señora del Carmen.
Muy abatida en todo momento su joven esposa Adriana Flores de Campos, con quien procreo cinco hijos, siendo el buen Arturo el séptimo hermano de los once hijos que procrearon sus padres, quienes se le adelantaron en el camino, y para ser la hora, las 3 de la tarde, la iglesia de vio repleta de amigos y familiares, habiendo mucha gente en el esterior de la misma, pues no fueron suficientes las bancas del interior, recordando el padre Rogelio, que Arturo Campo fue acolito de catedral y luego se integró al Grupo Rog Lop, destacando tanto en la poesía, como en el canto y hasta en el baile, que llegó a ser director del mismo.
Recordando el prelado que Arturo siempre traía una sonrisa en la boca, una buena cara y que rara vez se enojaba, cosa que fue su sello distintinto durante los muchos años en que ejerció este noble oficio de los medios de comunicación, y claro que habrá de dejar un profundo hueco en las noticias del programa matutino que en el Canal 2 Regional conducen sus amigos Alejandro Jiménez Spindola y Marco Poco Armenta, siendo el Alejandro quien nos dijo que el funeral sería en el panteón del Carmen, llamando la atención la bonito que condujo la misa el padre Rogelio, quien también se encontraba muy afijido, y al concluir la misa, a las 15:35 horas, el padre Rogelio llamó a todos los ex integrantes dle Grupo Rog Lop que estaban en misma, para rendirle una guardia de honor ahí frente al altar y firmar un acta de despedida del buen buen amigo Arturo.
También teniendo a bien a hacer similar llamado a los compañeros de los distintos medios de comunicación, como también lo hicieron sus familiares y amigos del barrio donde viviò sus ùltimos años, habiéndole tocado a un servidor estar sentado junto al diputado local Félix Rafael Silva López , quien apreciaba mucho al buen Arturo Campos, muchos, muchos amigos de los medios, como el amigo Benjamín Pérez Díaz, quien apenas a mediados de la semana pasada había perdido a su madre Esperancita Díaz, de pie, en la puerta de entrada de la iglesia, Benjamín, con Jesús Félix Holguín, quien también apreciaba mucho a Arturo, aunque ya había estado en la guneraria Misión, de la calle Hidalgo, donde estuvo su cuerpo, también por ahí el profe Miguel Angel Castro Cossio, Everardo “Cruz Roja” Tapia.



